El creador de Rocky Linux ha desarrollado un nuevo núcleo llamado Ginux en solo once días utilizando inteligencia artificial. Este proyecto no es una versión derivada de Linux, sino que logra arrancar completamente el sistema operativo hasta systemd.
Un agente autónomo de OpenAI Codex fue responsable de escribir aproximadamente 139 mil líneas de código para este experimento técnico. La iniciativa demuestra la velocidad con la que la IA puede asistir en tareas complejas de desarrollo de sistemas.
Aunque Ginux no es una fork de Linux tradicional, mantiene compatibilidad con el entorno Rocky Linux 10. Esto permite a los usuarios probar un nuevo núcleo sin perder la funcionalidad del sistema base.
El caso resalta el creciente interés en automatizar la creación de kernels mediante modelos de lenguaje grandes y agentes de código. Es un ejemplo notable de innovación rápida en el ecosistema de software libre.
Fuente: It's FOSS
