Fedora 45 ha confirmado su fecha de lanzamiento con una serie de actualizaciones importantes en su ecosistema.
La distribución trae consigo la versión 51 del entorno de escritorio GNOME, lo que implica cambios visuales y funcionales significativos para los usuarios habituales.
Bajo el capó, el sistema operativo corre sobre el kernel Linux 7.2, ofreciendo mejoras de rendimiento y estabilidad base para las aplicaciones modernas. Esta actualización también refuerza la postura de seguridad del sistema con parches críticos aplicados a nivel de núcleo.
Entre los cambios destacados se encuentra el soporte nativo para procesadores Snapdragon X, ampliando la compatibilidad de hardware en dispositivos móviles y portátiles modernos. Esto permite a los usuarios aprovechar nuevas arquitecturas ARM sin sacrificar funcionalidad.
Para quienes deseen migrar a esta versión, el proceso de actualización está documentado en las guías oficiales. Se recomienda seguir los pasos indicados para asegurar una transición suave sin perder datos personales ni configuraciones importantes durante el cambio de versión.
Fuente: LinuxAdictos
